Ver, oler, tocar, comprar y comer en el Mercado de Atarazanas

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El Mercado de Atarazanas, un antiguo edificio musulmán de estilo neoárabe, ha tenido varios usos desde su construcción en el siglo XIX. Fue en 1868 cuando la Junta Revolucionaria decidió que se demolieran los restos de las murallas que rodeaban el edificio, para dar trabajo a las clases pobres, y la construcción de un mercado, ya que la ciudad tenía varios lugares de venta pero todos al aire libre.

Una vez que el Ayuntamiento pasó a ser el propietario del edificio, se levantó el Mercado Central de la ciudad en 1879 que recibiría el nombre de Alfonso XII, también conocido como el Mercado de Atarazanas, tomando el nombre del edificio musulmán cuyo solar vino a ocupar.

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El Mercado está inspirado en otros mercados de hierro como el Mercado de Les Halles de París, presenta una planta estructurada en tres naves formado por un esqueleto metálico. En el edificio original se abrían siete arcos, de los cuales el más monumental, con forma de herradura y apuntado, es el que está integrado en el nuevo mercado.

A principios de 2008 y hasta abril de 2010 se llevaron a cabo obras de rehabilitación, unas actuaciones que han servido para mejorar el equipamiento del recinto, renovar los puestos, sustituir los techos por un tejado translúcido y se ha mejorado la Puerta de Atarazanas y la cata de los restos arqueológicos aparecidos en el subsuelo. Asimismo, en estas tareas de restauración se incluyeron los 108 paños de la vidriera realizada por los hermanos Atienza en 1973 que representan distintos monumentos de la ciudad.

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Se ubica en la calle homónima, en pleno centro, cercano a las vías principales de la ciudad. Actualmente, es el principal centro de abastos de la capital de la Costa del Sol y un Bien de Interés Cultural, un reconocimiento que se ha ganado durante su más de siglo de vida.

El Mercado de Atarazanas es uno de los pocos mercados que tienen en su interior varios bares para disfrutar de una caña y una tapa mientras realizamos nuestra compra. Dentro de este emblemático edificio podemos encontrar puestos muy variados y con productos de extrema calidad, pero el alimento estrella sin duda es el pescaito.

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El pasado mes de marzo la Diputación Provincial de Málaga entregó a este importante mercado el distintivo “Sabor a Málaga”, la marca promocional que engloba los productos y los actores del sector agroalimentario provincial para resaltar su calidad y fomentar su presencia en los mercados nacionales e internacionales.

Por la belleza de su interior y la riqueza gastronómica que ofrece, el mercado de Atarazanas se ha convertido en un espacio transitado entre los turistas que visitan la Costa del Sol y todos los malagueños.

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A continuación os recomendamos seis puestos, que si vas al Mercado de Atarazanas no podrás dejar de visitar:

  • Embutidos, quesos y patés. Armando Cuberos.

Por su gran variedad de jamones, embutidos, quesos, patés, empanadas y otros platos preparados.

  • Frutas, verduras y setas. Frutería Ernesto.

Por sus productos de primera calidad.

  • Pescado. Roberto y Javier Belman.

Aquí puedes encontrar una gran variedad de especies típicas de Málaga, así como marisco de otros puertos andaluces como Huelva o Almería.

  • Carne. Carniceria Marcos.

Porque está especializado en ternera, cordero lechal de Burgos, cerdo ibérico y precocinados caseros de primerísima calidad.

  • Tapeo. Bar Mercado Atarazanas.

Por sus pinchos de gambas o de pulpo, además está de moda y es un punto de encuentro los viernes y sábados a mediodía.

  • Productos ecológicos. La Caracola.

Un puesto así no podía faltar en este mercado, apostando por la producción de la agricultura ecológica de España.

17 junio, 2015