Nerja, ¿dónde si no?

Si hay un pueblo en Málaga capaz de ofrecer una variedad casi ilimitada de actividades turísticas ese es, sin duda alguna, Nerja. En esta villa, mediterránea donde las haya, el visitante tendrá la oportunidad de elegir entre un sinfín de ofertas de ocio para programar sus vacaciones soñadas.

Ya sea para tenderse al sol en una de sus paradisíacas playas, adentrarse en la profundidad de sus cuevas, sumergirse para explorar su exuberante fondo marino o dejarse llevar a través de sus sinuosas calles salpicadas de monumentos arquitectónicos, Nerja es uno de esos lugares en los que lo verdaderamente difícil es escoger en qué se va a emplear el tiempo.

Si se tiene la suerte de poder disfrutar de unos días de vacaciones en el mes de junio, Nerja es un lugar idóneo para celebrar la festividad de San Juan. Sus espectaculares calas se llenan de hogueras en la noche más corta del año, invitando a todos los presentes a participar de los ancestrales rituales que envuelven el ambiente con un embriagador halo de misticismo.

Esas mismas playas, durante el día, suponen un escenario inmejorable para los deportes de aventura. Bucear o hacer piragüismo en el entorno de los acantilados de Maro, constituyen experiencias inolvidables que ponen a prueba nuestra capacidad de enfrentarnos a la naturaleza.

Una de las actividades ineludibles al pasar por Nerja es visitar su famosa cueva. Conocida como la ‘Catedral de la Prehistoria’, es el Monumento Natural más visitado de España. Este laberinto de galerías, pasadizos y salas, que se adentra hasta 700 metros en el interior de la tierra, no deja indiferente a quien lo visita. Otra parada inevitable será en el Balcón de Europa, marco inmejorable para tomar esa ansiada foto de recuerdo.

En cuanto a la gastronomía, se puede decir que está protagonizada de manera casi omnipresente por el pescado fresco de la zona y los frutos tropicales. Los restaurantes de Nerja ofrecen centenares de exquisitas formas de prepararlos, entre las que destacan por ejemplo, las tortillitas de bacalao con miel de caña, los boquerones en escabeche,  el ajoblanco con uvas y un larguísimo etcétera de suculentos platos que sin duda constituyen uno de los reclamos turísticos más valiosos de este privilegiado enclave de la Costa del Sol.

6 mayo, 2012

Deja una respuesta