La Ruta de las Torres Vigía

Realmente, merece la pena ir a Maro. Solo para disfrutar de una de las playas de Málaga que se conservan en estado más salvaje; ubicada en un tramo de costa acantilada, perteneciente al Parque Natural de los Acantilados de Maro y Cerro Gordo.

Pero aunque con esto sea más que suficiente; hoy le contaremos un pequeño secreto. Maro es también la última escala de la ruta de las Torres Vigías; que comienza en el Rincón de la Victoria.

Torre Almenara de Benagalbón

Es un interesante itinerario en el que se combina el turismo de sol y playa con el cultural; a través de una decena de atalayas o almenaras que jalonan la costa axárquica, como restos de un tiempo que ya pasó. Muchas de estas atalayas datan de la época musulmana y su importancia estratégica era alta. A partir de la reconquista de esta zona en el siglo XV fueron construidas nuevas torres a la vez que se restauraron y mantuvieron en pié las de época andalusí.

Comenzaremos en el pueblo del Rincón de la Victoria con la torre del Cantal, situada a más de 30 metros sobre el nivel del mar. Torre de Benagalbón toma su nombre de otra atalaya facilmente visible desde el mismo pueblo y que, como la anterior, son de construcción árabe y datan del siglo XIV.

Pasamos ahora al pueblo de Chilches, pedanía de Velez-Málaga, que cuenta con otra de estas torres vigías. Continuamos con la Torre de Moya en la localidad de Benajarafe. Seguimos el recorrido con la Torre Manganeta, en Almayate y Torre del Mar cuyo nombre, como ya habrán adivinado, está tomado directamente de otra de estas torres de vigilancia situada en su término municipal.

En Algarrobo costa se conserva la inclinada Torreladeada rodeada de jardines junto al paseo marítimo y de época árabe. También podemos ver la Torrenueva, que no es ya tan nueva como cuando se construyó allá por el siglo XVI. Continuamos hacia Nerja por Torrox, que significa torre en árabe, y que hace honor a su nombre con la presencia de la atalaya del Morche y la de Calaceite, del siglo XVI.

Finalmente llegamos al final de nuestro recorrido en Nerja, donde podemos visitar la Torre de Maro y, por supuesto darnos un baño en una de sus fantásticas calas.

3 septiembre, 2012

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