Tras el esplendor romano en Málaga

Después de la Segunda Guerra Púnica la Malaka fundada por los fenicios, y que se disputaban cartagineses y romanos, pasa al ámbito de influencia de Roma. En torno al siglo IV a.c. se desarrollaron muchas ciudades y villas por toda la zona de la actual provincia de Málaga, y cuyas ruinas es posible visitar hoy en día. Algunas de ellas se encuentran en muy buen estado de conservación.

El patrimonio romano en la provincia es muy numeroso, tanto en la costa como en el interior. Podemos comenzar nuestro periplo en Acinipo, antigua ciudad romana situada cerca de Ronda, que se conserva en buen estado. Merece una visita por su valor arquitectónico, el Teatro, cuya construcción data del siglo I a.C. También podemos visitar, por su interés, los restos de Saepona o Cortes El Viejo, ubicados a unos dos kilómetros de Cortes de la Frontera.

En Antequera se conserva una valiosa estatua de bronce del siglo I, y que se ha convertido en el símbolo de la ciudad. Se trata del Efebo de Antequera, y se puede ver en el Museo Municipal. En Mollina se conservan unos restos de una fortaleza del siglo I, el ‘Castellum‘ de Santillán.

En Casares nos encontramos con unos baños romanos que se dice fueron visitados por Julio Cesar para curar sus heridas tras una batalla – Baños de la Hedionda –, así como los restos de la antigua Lacipo.

El municipio de Torrox es el que cuenta con un mayor número de restos romanos. Se han encontrado mosaicos y hornos para ánforas en las ruinas de Caviclum. Por su parte el Rincón de la Victoria cuenta con las termas de la Torre de Benagalbón y recientemente se ha encontrado un mosaico muy bien conservado.

También hay restos romanos de relevancia en Cártama, Valle de Abdalajís, Coín, Casarabonela, Canillas de Albaida y Salares.

Fuente: blogs.diariosur.es

11 octubre, 2012

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